Sabidurías Orientales de la Antigüedad
Autor: Enrique Galán Santamaría
Fecha publicación: 30.07.2004
María Teresa Román.
Alianza Ed. Madrid, 2004.
407 páginas.
Bajo un título tan general se ofrece al lector una muy útil introducción a ese tipo de conocimientos, marcados por la mistificación a que fueron sometidos desde su difusión en las lenguas occidentales, tanto en los estudios filológicos ilustrados como en las exaltaciones románticas del esoterismo. Establecer su cronología, contenidos y autores no es tarea fácil, tampoco imposible. Eso es lo que ha hecho, cuidándose mucho de las pretensiones a que podía abocar una tarea de esta índole, la profesora Román.
Para evitar perderse en la jungla a que una investigación así conduce, la autora elige la vía pedagógica, primer peldaño que el interesado debe subir si quiere sacar el partido que se merecen todas esas obras de las que habla este libro. Que se inicia con la cuestión de la dialéctica Oriente/Occidente y el modo en que se han concebido en Occidente las diferencias e identidades con Oriente.
La idea que abre el libro es señalar cuánto debe Occidente a Oriente desde la aurora griega y a lo largo de su historia, con exclusiva referencia a las áreas culturales politeístas. Quedan así fuera de su presentación el judaísmo y el islam. Tampoco se habla de las culturas americanas, al no haber existido relación con Occidente hasta la era moderna.
Aunque se puede discutir hasta qué punto son antiguas las filosofías y religiones indias y chinas, que se han seguido desarrollando –como el cristianismo- a lo largo de la era común, es cierto que su nacimiento puede fecharse en la mayoría de los casos en la edad antigua. Lo que sí puede definirse es un conjunto de notas características de las distintas sabidurías, agrupadas por varias razones en dos grandes áreas: 1. Egipto, Mesopotamia e Irán. 2. India y China. Así pues, Cercano, Medio y Extremo Orientes.
Esas notas que pudieran integrar tan vasto espacio cultural e histórico las resume Román en : 1. Saber eminentemente práctico. 2. Papel primordial de las narraciones míticas. 3. “Pseudoepigrafía”. 4. Saber moral para resolver los problemas humanos. 5. Relación entre lo uno y lo múltiple como núcleo gnoseológico. 6. Importancia del aspecto trascendente, el Más Allá, por tener generalmente esta sabiduría la forma de una religión –aunque sea sin dios, como en el budismo. 7. Importancia de la mente, idealismo. 8. Valor mágico de la palabra.
La autora comienza su presentación en Egipto, el segundo foco cultural en entrar en la Historia, tras Mesopotamia, donde aparece la escritura. Román se centra en las tres teologías básicas, ligadas a Heliópolis, Hermópolis y Menfis, y en los diversos textos, Pirámides, Sarcófagos, Muertos, Puertas y Cavernas, sin olvidar la corta experiencia que da origen al monoteísmo. Sigue el capítulo sobre Mesopotamia, con los primeros textos de la Humanidad, la dialéctica de sus dioses y héroes astrales, la adivinación.
Siguiendo en su recorrido geográfico desde Egipto a China, el libro llega a la meseta irania, que nos introduce en el ámbito indoeuropeo. En Irán, la figura es Zaratustra y el libro fundacional el Avesta. L a autora señala la influencia del zoroastrismo en el judaísmo y en la religión griega. En cuanto al subcontinente indio, se tratan en sendos capítulos el hinduismo y el budismo. Algunos encontrarán aquí por primera vez ordenados los textos principales de ambas filosofías y sintetizados sus principios esenciales.
China – Confucianismo, Moísmo, Taoísmo, Legismo- pone fin a este viaje histórico donde la arqueología y la historia general sirven para dotar de contexto a los textos fundamentales y las ideas específicas que conforman la “sabiduría oriental”, que nada tiene de monolítica y uniforme. Los límites autoimpuestos para enfrentar un trabajo de estas características se equilibra con una buena bibliografía básica y relativamente accesible que permite orientarse en las pantanosas aguas de las ediciones occidentales de estos textos. El libro de la profesora Román, en la perspectiva didáctica donde se sitúa, puede ser de gran utilidad en los estudios junguianos como obra introductoria.