Vida y visiones de Hildegard von Bingen

Autor: Silvia Tarragó Garrido

Victoria Cirlot
Editorial Siruela, 1997

Excelente trabajo de Victoria Cirlot sobre Hidelgarda von Bingen. Al cumplirse los novecientos años de su nacimiento, esta publicación resultó un homenaje hacia esta abadesa benedictina del siglo XII. Cabe resaltar la edición: Está impreso en un formato muy elegante y cuidado. Ilustrado con pinturas realizadas por la propia Hildegarda y acompañado por un CD con una antología de sus composiciones músicales.

Hidelgarda von Bingen fué una mistica visionaria, escritora, compositora....mujer muy culta, y a la vez pragmática y curiosa. Investigó sobre ciencias naturales y medicina, pero también fué una estudiosa y erudita teóloga y una equilibrada artista... Victoria Cirlot en este libro, se centra prioritariamente en sus visiones y en el encuentro que Hidelgarda tuvo con sus coetaneos.

Hidelgarda von Bingen

En el prólogo se introduce el interés que reviste su figura para el hombre actual. Explicando así el sentido de esta publicación. Cirlot nos proporciona un visión muy completa de la vida de la protagonista. Le sigue una cronología muy ordenada y exhaustiva que ayuda a la lectura posterior porque la vida y la obra de Hildegarda estuvieron muy condicionados a los acontecimientos y personajes de su época. La rigurosa Bibliografía, al final, lo corrobora.

En su libro Victoria Cirlot desarrolla cuatro capítulos : la vida de la mística, escrita por el monje Teodorico de Echternach, a quien dos abades amigos de la religiosa le encomendaron dicha tarea; las cartas, que refieren su experiencia mística; las miniaturas de las visiones, y la composición musical y poesía.

La vida : El texto escrito por Teodorico –quien trabaja en el Libro I, muy bién concretado con las visiones de la profetisa –Libro II– y sus milagros –Libro III–.

Las cartas incluyen correspondencia con San Bernardo de Clairvaux ( que se convirtió en amigo y confidente), con el papa Eugenio III, con el maestro Odo de Soissons, con la abadesa Tengswich von Andernach ( que la amonestó por sus innovaciones), con Elisabeth von Schönau,( con quien comparte visiones) con Eberhard, obispo de Bamberg, y al final, la carta De modo visionis suae, a Guiberto de Gembloux. Las notas en todo el libro, son esclarecedoras, sin embargo en este capítulo se convierten en indispensables para ir comprendiendo el ritmo y sentido de los todos los acontecimientos.

Las miniaturas de las visiones son dieciséis.Seis de la primera obra de Hildegarda, Scivias y diez de la tercera de su trilogía visionaria, Liber divinorum operum. Las reproducciones, como siempre en la Edit Siruela, son exquisitas, aunque tal vez escasas las explicaciones.

Música y poesía, al final, configuran un capítulo excelente. Las notas finales incluyen la carta a los prelados de Maguncia, en que la anciana Hidelgarda reflexiona sobre su experiencia trascendente con la música.

En resumen, magnífico libro, muy recomendable para entender la dimensión humana y mistica de la relevante mistica medieval: Hidelgarda von Bingen.

Cambiar tamaño
del texto
Reducir tamaño del texto Aumentar tamaño del texto