Reflexiones acerca de la edición de: "C. G. Jung"
Autor: Javier Castillo
Fecha publicación: 03.02.2007
"C. G. Jung"
Danielle Kaswin-Bonnefond
Editorial Biblioteca Nueva. 2006
163 páginas
Los psicoanalistas miembros de la Asociación Psicoanalítica Internacional nos tienen muy poco acostumbrados a dedicar más de dos palabras cuando se trata de hacer algún comentario sobre la vida u obra de C. G. Jung.
Habitualmente repiten los mismos clichés, a los que nos hemos visto acostumbrados, desde que el genial psiquiatra suizo fuera separándose de la ortodoxia de la teoría de las pulsiones psicoanalítica. Algunos ejemplos de éstos los podemos encontrar expresados así: místico, especulador, psicótico, y colaborador con el tercer Reich.
No pocos de estos clichés aparecen recogidos, no sin una cierta dulcificación y con una aparente documentación, en la obra de la miembro de la Société Psychanalytique de Paris, Danielle Kaswin- Bonnefond. Un lector interesado en lo que puede decir el psicoanálisis ortodoxo acerca de uno de sus "desviados" más importantes se va a llevar un buen chasco cuando ante un título tan sugerente, Carl Gustav Jung, se encuentre con la lectura de un libro tremendamente pobre.
Los primeros capítulos pretenden ser un resumen de la vida del analista suizo y de sus contactos iniciales con el psicoanálisis. Pero tal es su esquematismo que, si no fuera por la esperanza de que estas líneas iniciales pudieran ser un puro tramite para llegar a temas más importantes, podríamos hacer un diagnóstico muy temprano de esta obra; el de la simplicidad y el prejuicio. Aunque esta vocación de condescendencia y comprensión se pueda ver tocada por las primeras "interpretaciones" psicoanalíticas que ponen de relieve la escasa neutralidad en la valoración de la vida y obra del psiquiatra suizo a las que nos somete Kaswin-Bonnefond. Ejemplos de ello lo encontramos en sentencias como esta: Jung siente una atracción por Freud que se parece a una posición amorosa. Es consciente de eso e incluso le atribuye su origen sexual(Pág. 55).
Trascurren los capítulos y, entrando en la valoración de algunos de los presupuestos junguianos, más de lo mismo, simpleza, clichés y saber psicoanalítico. Así nos dice la autora: La evolución mística de Jung le aleja del rigor epistemológico de Freud; Béla Grunberger, en sus trabajos sobre el narcisismo, piensa que la evolución mística marca el fracaso de la integración narcisista del pene paterno, lo que en el caso de Jung emana del imposible enfrentamiento con el padre (Págs. 70-71)
En cuanto las aportaciones de Jung al trabajo psicoanalítico poca cosa. Queda adscrito al papel de ser un importante estímulo que incentivó a que el viejo profesor elaborara la teoría de su segunda tópica para habitar las nuevas instancias que son el Yo, el Ello y el Superyó (Pág 96) o de ser un primer explorador en campos que posteriormente serían retomados por M. Klein, ser una madre en la transferencia (Pág. 124), o Kohut, en la teorización del self (Pág. 124).
Un conocedor medio de la obra de Jung se podría sorprender por los escasos conocimientos de muchos miembros del colectivo psicoanalítico acerca de las importantes aportaciones al discurso clínico del quien fuera discípulo favorito de Freud (sólo compensado por la incultura psicoanalítica de muchos junguianos). Sería interesante recordar:
- La importancia de la figura materna en la obra de Jung se convierte en la primera aproximación psicoanalítica en donde se resalta la vital importancia del periodo anterior a la triangulación edípica. Autores como M. Mahler, R. Spitz y E. Jacobson, dentro de la denominada corriente psicoanalítica del desarrollo del Yo, o W. R. Fairbairn y D. W. Winnicott, en la escuela británica de las relaciones objetales, tomarán este principio como fundamental en sus formulaciones teóricas. Aunque para Jung la visión puramente personal es muy reductiva no desmerece la importancia del complejo materno en la constitución de la psique humana.
- La influencia del concepto de arquetipo lo podemos encontrar en formulaciones psicoanalíticas como las de M. Klein. En éstas se afirma que el infante no aprende a relacionarse con el pecho materno mediante una asociación arbitraria, sino que ya sabe instintivamente de él, pues desde el nacimiento lleva incorporado la imagen de ese objeto.
- El inconsciente como expresión de la necesaria compensación de la psique y germen creativo en la elaboración del conflicto tiene importantes puntos de resonancia con las psicologías de la identidad y del self, como se da en la obra psicoanalítica de E. Ericsson y H. Kohut. En éstas se configura como fundamental el problema de la subjetividad, el significado personal y la tensión creativa. Kohut define el self como el núcleo de la personalidad, un centro que empuja al sujeto hacia la realización de su programa específico de acción. Sin duda, un planteamiento que podemos relacionar con el concepto de sí-mismo junguiano.
- Antes que el mismo Freud, Jung planteo la importancia de la contratransferencia y la necesidad del análisis didáctico.
- Autores como K, Horney, representante de la corriente neoculturalista, habla de las fuerzas constructivas que aparecen en el inconsciente y como se expresan en los sueños. Sin duda, el conocedor de la obra junguiana verá la total similitud de esta formulación y los principios de la psicología analítica que hablan del papel constructivo y orientador del mundo onírico.
- Y por último, podemos ver en las formulaciones dialécticas en que se concibe el proceso analítico para Jung (con sus coincidencias con el trabajo alquímico) muchos puntos de contacto con el análisis interpersonal, como es representado por autores como C. Thompson, en donde la capacidad transformadora de la relación terapéutica se convierte en el estímulo fundamental en la curación.
Si nos dedicáramos a ampliar este estudio y formuláramos la influencia de Jung en las modernas psicoterapias, incluidas las no psicoanalíticas, sin duda, encontraríamos un número considerable de relaciones entre pretendidos conceptos originales de formulaciones terapéuticas novedosas y los principios que fue desarrollando el padre de la psicología analítica.
Esperemos que futuros trabajos que relacionen a Jung con el psicoanálisis o la psicoterapia sean más rigurosos que el de esta psicoanalista francesa.